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El Partido Popular insta al ayuntamiento a actuar con contundencia contra el F.C. Barcelona, ya que ha incumplido sus deberes como propietario de este edificio catalogado.

El regidor del Partido Popular de l’Hospitalet, Javier Díez, ha denunciado el estado de degradación de la masía Can Rigalt, propiedad del F.C. Barcelona desde que en el año 1997 la comprara con la intención de hacer una escuela de futbolistas.

La masía se encuentra en un estado lamentable, llena de grafitis, con elementos caídos, puertas y ventanas tapiadas, cornisa y fachada en muy mal estado. La impresión que da cuando se la contempla desde la Carretera de Collblanc es de un edificio ruinoso, con un estado de deterioro muy grande.

Últimamente se están haciendo unas mínimas actuaciones en la masía como tapiar las puertas, o instalar tela asfáltica en la cubierta, actuaciones del todo insuficientes que no consiguen evitar el aspecto calamitoso que ofrece en la actualidad.

Según el regidor popular desde que Can Rigalt fue comprada por el F.C. Barcelona, este club ha desatendido sus obligaciones como propietario en cuanto a la conservación de la masía, que es un inmueble en teoría protegido por el PEPPA (Plan especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico de l’Hospitalet.)

Asimismo el Partido Popular lamenta la dejadez del ayuntamiento de l’Hospitalet a la hora de ejercer como la autoridad urbanística responsable de evitar el deterioro de Can Rigalt.

“En numerosas ocasiones hemos solicitado al Área de urbanismo que se inste al F.C. Barcelona a realizar las tareas de mantenimiento a las que está obligado legalmente en virtud del PEPPA, pero visto el estado de abandono de esta masía se supone que el F.C. Barcelona no ha hecho demasiado caso al ayuntamiento”. Ha señalado Díez quien ha exigido a la administración más contundencia ya que la ley prevé sanciones a los propietarios que incumplan el deber de mantenimiento de un inmueble catalogado como este.