
Otro verano de abandono en L’Hospitalet
Es difícil encontrar a algún vecino que no haya sido víctima directa o indirecta de un delito, o que no haya sufrido las molestias de un incivismo que altera la convivencia en plazas y espacios públicos. Por no hablar de los persistentes problemas de suciedad, los malos olores y la proliferación de plagas de ratas y cucarachas, consecuencias de una evidente falta de mantenimiento y limpieza que afecta a todos los barrios.

